Pep Jaumandreu, nombre del artífice de los cuadros que hoy protagonizan nuestros comentarios, nació en la barcelonesa localidad de Manresa, y siendo todavía un retoño, su interés por el dibujo tomó protagonismo en su vida, en gran parte por la influencia de su padre. Como él mismo explica: “En casa siempre hemos tenido contacto con el arte, ya lo llevamos en los genes. Mi padre, mi hermano, yo, y ahora mi hija. Pero si es verdad que de pequeño siempre veía a mi padre, trabajando en alguna artesanía, dibujando, grabando alguna pieza de acero, como su trabajo era de la rama del metal siempre tenía retales por casa que después convertía en un anillo, un medallón, etc.” Con semejante ambiente, propicio sin duda para que el talento aflore, no era de extrañar que Pep acabara, afortunadamente, instalándose en el mundo del arte pictórico, pero eso tardaría algún tiempo, el suficiente como para que surgiera otra faceta que tomaría protagonismo en su vida durante bastantes años: La música. Como batería fue fundador de unos primeros TAKIKARDIA, caldo de cultivo del cual surgió HAPPY FUNERAL. Su siguiente banda llevaba por nombre INSANITY MIND, quizá el proyecto más relevante de toda su carrera musical. Los siguientes años los mantuvo ocupados entre CHANNELING, proyecto de metal gótico que si dio la sensación de haber cuajado de forma más seria y GRÜNNEVAL, este último efímero y menos protagonista en su carrera que los demás, proyecto que, si no estamos equivocados, significó su salida del mundo musical, en lo que ha actividad con bandas y todo lo que conlleva se refiere.
Del mismo modo que muchos géneros protagonizaron su andadura musical, muchos son los conceptos que podrían describir sus cuadros, o dicho de otra manera, tantos como obras ha creado. Cada cuadro, cada trazo, cada símbolo o motivo plasmado en sus lienzos, tiene algo diferente, muy diferente entre sí, y a la vez, todo está conectado de una forma natural. “Si es cierto que cada cuadro tiene su interpretación, pero en su conjunto le rodea un halo de misterio, esoterismo... no lo sé… me lo dice mucha gente que las obras llevan mi sello.” Y es que no es menos cierto lo que nos comenta el propio artista que las sensaciones que se destilan de sus cuadros. Pongamos como ejemplo la obra que adorna la página principal de nuestro blog, “Solitude”, donde una forma enjuta, encorvada, oculta entre suaves sombras y colores, difuminada por su propia, podríamos decir timidez, advierte una pequeña dosis de vergüenza, la que sentiría alguien que espera al otro lado de una puerta y percibe, con tristeza, que nadie le invita a pasar, porque realmente no encaja en ningún sitio. Podríamos decir también que esa figura es alguien inteligente, y es él quien no se atreve a pasar, viendo lo que existe al otro lado. Una cruel realidad de personas en fila, de idiotas convencidos de que están viviendo algo. La realidad de un mundo que paradójicamente hemos construido nosotros mismos, un mundo que no nos invita a vivir, solo nos deja diseñar y esperar nuestra muerte. No todo es desesperanza, títulos como “Azul” nos muestran como el sol aún puede iluminar un hermoso e imaginario mar, visto desde el fondo.
Nos va a permitir este artista una pequeña corrección sobre su comentario: Crear es bueno, si, y quizá ya bastante en este mundo tan vacío de creatividad, pero nuestro invitado hace algo más… con cada cuadro, con cada obra, aparte de hacer manar el arte a borbotones, nos regala, sin darse cuenta, un lápiz y un papel para que anotemos como despierta nuestra imaginación. Sus últimos trabajos así lo demuestran, enseñando a su vez una evolución natural en toda su imaginería, incluyendo aspectos técnicos, como en “Eternal”, donde un rostro pétreo asoma su faz entre las arrugas de la existencia, con melancolía, como si le doliera nacer en este mundo infecto. “Vortex” es su última creación, y como si de un final al recorrido por su mundo se tratase, como si toda su obra estuviera en el fondo de ese abismo inmenso, nos invita a arrojarnos para contemplarla, aunque si lo pensamos bien, no le hace falta invitarnos, pues ya hace tiempo que caímos. ¿O quizá nos tiramos?.
Web
Mail: pepusster@gmail.com